:: Leonardo Laso :: | Un Aventurero Creativo

Spot Adams

 

Un ejemplo de uso del humor en campaña negativa. Nada es mas efectivo que la risa de la gente.

En mis charlas, suelo decir que “aliviana” el ataque. Y eso provoca risa en la gente. 

El ataque es más duro, porque es imbatible! 

Después del Bailout, Fiesta en Wall Street.

Aparte del feo nombre, esta crisis financiera tiene un saldo poco claro. Hoy había fiesta en Wall Street por el rebote de los indicadores de transacción.

 

¿Cómo hara Estados Unidos, defensor del libre mercado total, de la desregulación, para

justificar la compra de bancos, compañías de seguros, todos ellos con carteras incobrables equivalentes a varias veces la deuda de Latinoamérica, que ellos mismos ayudaron a licuar convirtiéndolas en papeles sin valor incluidos en portafolios que, igual que un correo electrónico, hicieron send y esparcieron por Europa, Asia y el mundo?

 

¿Podrán controlar a los tiburones de Wall Street después de esto ?

¿Bastará con eso ?

 

Esto supondría un replanteo más profundo.

 

Que pasa por cambios en la forma de financiamiento de campañas en Estados Unidos. Por eliminar los hoyos negros de corrupción que esto provoca. Basta una ley simple, como tiene ya Inglaterra por ejemplo.

 

Pasa también por la necesidad de  establecer una nueva arquitectura financiera mundial, que distribuya mejor los recursos, que sea realmente más equitativa.

 

Son muchas las voces que vienen diciéndolo: Stiglitz, Krugman, dos premios Nobel, que no es poca cosa.

Pero parecen no escuchar.

 

Porque, para los países ricos, basta con cumplir con sus compromisos de entregar 1% de su PIB en ayuda a los paéses en desarrollo. Y esas cooperaciones son escudos para dar negocios a sus propias empresas y empleo a sus tecnócratas, sin respeto a la libre competencia que defienden.

 

Hay que dejar atrás el doble discurso.

 

Hay un tema que no podrán corregir. La codicia humana, la complicidad de más de la mitad de la poblacion de Estados Unidos que tiene inversiones en la Bolsa. Para ellos, y sobre todo para sus money managers, el único interes es generar la mayor rentabilidad. No importa si la empresa emplea niños en Honduras, o impide la fabracación de medicamentos para el Sida en Brasil.

 

Mientras me rinda altos dividendos, me sera difícil escuchar.

 

La codicia esta allí y, si no hay regulaciones serias, bien pensadas, si no hay unas reglas de juego basadas en el bien común, esta vez de toda la humanidad, el ciclo se repetirá, como se repite la historia: como tragedia, como comedia, como tragedia otra vez.