:: Leonardo Laso :: | Un Aventurero Creativo

Persiguiendo Utopías

El petróleo se queda… decía Roberto Rodríguez, animador del Concierto de Lanzamiento de la Iniciativa YASUNI-ITT en el parque La Carolina de Quito, el domingo pasado, 22 de Noviembre 2009.

Bajo tierra… respondía la multitud de jóvenes congregada allí.

Caminando entre el  fondo del escenario y los camerinos de artistas,  me costaba creerlo. Y me emocionaba hasta el éxtasis.

Una vez más, en este país de conflictos, de tanta negatividad, donde casi todo es imposible, lo estamos logrando.

El Concierto, la campaña en Ecuador, la campaña en CNN Europa, Medio Oriente, Africa y Latinoamérica, pone un candado difícil de romper. Porque miles de jóvenes en Ecuador y el mundo ahora vana defender que efectivamente, ese petróleo se quede bajo tierra.

Y me pasaba por la mente el recuento de aventuras que he vivido, en este tránsito de querer cambiar el Ecuador y el mundo, de perseguir imposibles, buscando darle sentido a la  vida.

Me ha tocado, quizás precisamente porque sueño y creo tanto en lo que hago,  ser estratega de marketing y comunicación de hermosas utopías, hoy convertidas en realidad:

el Trole, cuando Mahuad todavía era Jamil;

la firma de la Paz con Perú, con el mismo, ya de presidente, un capítulo que me habría gustado grabar entero, para producir una película. Es el ejercicio estratégico mas impresionante que ví y veré en mi vida.

La recuperación del Centro Histórico de Quito, con Paco Moncayo,  en el 2003. Todavía suenan en mi cabeza las palabras de una dirigente de los vendedores informales, la noche en que escenificamos “Cantuña, el Canto de la Piedra”, espectáculo teatro-musical y acrobático que inventamos para entregar la plaza iluminada. “Esto está muy lindo, nos vamos a tener que ir”, dijo.

Y se fueron, desarmando ellos mismo sus covachas, retirando los postes que estaban clavados a las paredes que sus antepasados levantaron hace 300 y tantos años.  Fue una vivencia hermosa, que me emocionará el resto de mi vida. Algún rato escribiré sobre esto en detalle.

Y ahora el YASUNI-ITT que, gracias al trabajo técnico de Roque Sevilla, Yolanda Kakabadse, Carlos Larrea, al soporte de Francisco Carrión en el campo diplomático, al apoyo de los ministros Fander Falconí y Marcela Aguiñaga, de todo el equipo allí reunido, se va concretando como la propuesta pionera en cambio climático en el mundo.

Pero más allá, el cambio salvaje que supone en la mente de las gentes dejar el petróleo bajo tierra, y salir a pasar el sombrero en los países ricos, para pedirles un fondo dedicado a forestación, manejo de áreas protegidas, energías renovables, programas que hagan sostenible la Iniciativa. Toda una utopía.

El petróleo se queda… bajo tierra…

No tenía apetito, solo tomaba líquidos para atenuar el calor salvaje, fruto del mismo cambio climático. Miraba, disfrutaba la música en compañía de mi nieto Leonardo, compañero de aventuras, en su primer concierto.

Se me ocurrían decenas de ideas para poner en marcha el próximo año y promover donaciones voluntarias, el siguiente objetivo.

El Yasuní-ITT solo será posible su sumamos voluntades.

Una inciativa para cambiar la historia.

Una propuesta valiente, visionaria.

Un país pobre, que depende del petróleo,

decide dejar el petróleo en tierra.

Decide respetar la biodiversidad.

Preservar los miles de especies de fauna y flora,

que están allí desde el último pleistoceno;

en ese lugar único, en ese pedazo de paraíso.

Decide respetar los derechos humanos

de los pueblos en aislamiento voluntario

que viven en el Parque Nacional Yasuní.

Decide dar ejemplo,

hacer algo concreto para reducir las emisiones de carbono,

porque quizás la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos,

talvez la única, es la vida.

Una propuesta para cambiar la historia para siempre.

Para dejar atrás una economía basada en la explotación petrolera.

Vamos a mirar al futuro con responsabilidad.

Con la fe de un pueblo joven, que quiere dar ejemplo al mundo.

Vamos a convocar a los ciudadanos concientes de la humanidad.

A aquellos que no esconden la cabeza, aceptando la evidencia científica.

Que quieren ser responsables con sus hijos y nietos.

Que ven al mundo como una sola familia.

Que saben que

las metas nacen primero en la mente

y el alma de los soñadores, para luego,

con la suma de voluntades, convertirse en realidades.

Vamos a pedirles su aporte.

Si tenemos éxito, el mundo habrá iniciado una nueva etapa.

Será la primera vez que un país da ejemplo de visión, de valentía, de responsabilidad.

El petróleo se queda allí, debajo. para siempre.

Cobijado por la biodiversidad,

por los  indígenas Tagaeri, Taromenane y  Huaorani.

con sus ritos ancestrales, en armonía con la naturaleza.

Para siempre.

Leonardo Laso V.